martes, 13 de abril de 2010

libro de judas

El Evangelio prohibido de Judas

En círculos cristianos hubo conmoción en las últimas semanas debido a la publicación de un evangelio perdido, encontrado hace casi tres décadas y que finalmente fue restaurado, autenticado y traducido a varios idiomas por la prestigiosa National Geographic Society, ente que hizo el anuncio con bombos y platillos por tratarse del documento bíblico más importante, después del hallazgo de los rollos del Mar Muerto hace 60 años.

El documento data del siglo tercero de nuestra era, y se supone que es la versión del apóstol Judas de la pasión y crucifixión de Jesucristo, muy diferente de la que relatan los cuatro evangelios oficiales que terminaron en el Nuevo Testamento, o sea los de Mateo, Lucas, Marcos y Juan.

Otros polémicos evangelios que tampoco llegaron a canonizarse, los de Tomás, Felipe y María Magdalena también cuentan historias distintas de la vida de Jesús, y por ello son considerados heréticos desde que ensambló la Biblia en la temprana edad media.

Los papiros del evangelio del apóstol Judas, escrito en lenguaje cóptico -el de los cristianos egipcios-, estaban en pésimo estado cuando fueron encontrados en Egipto en 1978 por unos beduinos, y luego vendidos a un comerciante que finalmente lo hizo llegar a la institución geográfica, que se encargó de restaurarlos y traducirlos.

La restauración fue el trabajo más delicado y laborioso, pues el tiempo y la sequedad hicieron estragos y al desenrollar los papiros se rompieron en miles de trozos, que tardaron casi dos décadas en ser armados -como un rompecabezas- para producir un documento legible, contentivo del 85% del texto original (el resto, pulverizado, se perdió para siempre).

Según los lingüistas dicho texto fue probablemente traducido del griego y copiado alrededor del tercer siglo d.C. por algún cristiano, que recogió impresiones transmitidas de generación en generación por vía oral o escrita, supuestamente proferidas por el mismo Judas Ïscariote, quien se identifica allí como uno de los doce apóstoles de Jesucristo y quien habría hecho el relato en la fatídica semana de la pasión de Cristo.

Judas, el ‘escogido’ para delatar a Cristo

Lo asombroso del documento es que retrata a Judas de una manera bien distinta a la que aparece en los evangelios canónicos, donde se considera a Judas como el traidor que entregó a Jesucristo a las autoridades judías y romanas de Jerusalén, con las consecuencias bien conocidas de su eventual sentencia a muerte y crucifixión.

Pero el evangelio de Judas, aunque no niega que fuera así, asegura que Judas hizo todo a pedido del mismo maestro, quien quiso ser entregado a la justicia en busca de ser ajusticiado, única manera por la cual podría redimir a la humanidad con su sacrificio y convertirse en una figura trascendente.

Pero según los expertos, incluso los evangelios canónicos sugieren lo mismo, o sea que todo estaba planeado para el martirio del líder, de otro modo no habría resurrección, dogma clave del cristianismo.

Eruditos y lingüistas de las universidades de Ginebra (Suiza) y Munster (Alemania) participaron en el proyecto de la National Geographic, que logró restaurar un texto que muestra no sólo una versión distinta de la vida y muerte del fundador del Cristianismo sino que prueba la diversidad de opiniones dentro de la misma Iglesia primitiva.

De ahí la importancia del documento, que podrá ser examinado en su totalidad en la edición de mayo de la revista de la National Geographic, ente cultural que ya transmitió a mediados de abril un resumen audiovisual del hallazgo arqueológico en un programa especial de su canal satelital, además de organizar una exposición y publicar un libro al respecto, escrito por un reputado arqueólogo bíblico.


No hay comentarios:

Publicar un comentario